jueves, 5 de agosto de 2010

The Lemon Song - Led Zeppelin

Cuando comienzan los acordes de la Les Paul de Jimmy Page, uno puede darse cuenta que está siendo testigo del comienzo de un gran blues, de esos bien pesaditos como le gustaba a la gente de Led Zeppelin. Sin embargo, conforme avanza el tema, uno va a ir deleitándose con la performance de los demás integrantes del grupo: la voz de Page, la batería indomable de Bonham y las increíbles líneas que delinea el bajo de John Paul Jones.

Que gran banda por favor... Así como el otro día comentaba que Clapton le afanaba algunos trucos a Freddie, en el caso de Zeppelin, hay bastante de eso. Pero ¿a quién le importa? Si los tipos la rompían. A cierto blusero, llamado Robert Johnson (aquel que, cuenta la leyenda, habría un hecho un pacto con el diablo para tocar la guitarra como lo hacía), le plagiaron un "poquito" una de sus canciones para darle forma a la canción del limón... Fue un préstamo, se podría decir...


Del disco "Led Zeppelin II", The Lemon Song es un blues que comienza con los característicos acordes de Page, que transitan tranquilamente hasta el minuto y medio. Luego de ahí, empieza una violenta zapada (así como hacían Clapton, Bruce y Baker en Cream) donde cada uno de los tres músicos dan gala de su capacidad técnica y sensibilidad musical, con Bonham martillando la batería, el frenético bajo de Jones y un sólo de guitarra donde Page se luce y se enajena hasta ser poseído por el espíritu de su instrumento. Luego de esa rabia contenida, la canción desemboca en un momento de relajación donde Jones exhibe todo su talento y donde Plant gime a la par de la guitarra de Page.

Este tema lo escucharía en algún momento donde esté medio dormido. Si sos de tener problemas para levantarte a la mañana, más ahora con este frío, recomiendo dejar programado el equipo de música para que te despiertes de una. En caso de que tengas vecinos forros, escuchalo mientras estés limpiando ese bardo que tenes en la habitación. Te da energía para hacer esas cosas aburridas a las que estamos atados todos los días. Por ejemplo, para hacer la cama que está deshecha desde hace unos cuatro días... Acordate, que también te puede servir para darte ánimo y empezar tareas tales como vaciar la heladera de alimentos vencidos y de frascos vacíos. Pero hay un peligro, esta canción te puede volver loco y hacerte olvidar de los quehaceres domésticos. Por lo menos te avisé antes...

Escuchate ésta que me gusta...

No hay comentarios:

Publicar un comentario